Desvíos De La Deriva. Experiencias, Travesías Y Morfologías

Ethel Wed, 05 May 2010 14:08 1 comment

"Las diferentes concepciones arquitectónicas brasileñas y chilenas, que participan en esta exposición, tienen en común una carga humanista y visionaria en su forma de pensar la relación entre espacio público y vida colectiva, topografía y urbanismo, que se refleja tanto en los dibujos, textos y maquetas de Flavio de Carvalho (1899-1973), Juan Borchers (1910-1975), Lina Bo Bardi (1914-1992), Roberto Matta (1911-2002), Sergio Bernardes (1919-2002), como en la enseñanza comunitaria desarrollada en la Escuela de Valparaíso."

Con estas palabras comienza la nota de prensa que hemos recibido por parte del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, acerca de la exposición Desvíos de la deriva. Experiencias, travesías y morfologías, comisariada por Lisette Lagnado y que se podrá visitar del 5 de mayo - 23 de agosto de 201o. La nota continua:

"Poetas-arquitectos, situados entre un creciente impulso hacia lo moderno y la creencia en la capacidad de la tecnología para reducir jornadas de trabajo y aumentar el tiempo dedicado al ocio, tratan de expandir los espacios para un homo ludens y poner en práctica una vida en comunidad que, en Brasil, se apoya en la lectura de Carvalho del Manifiesto Antropófago (1928) de Oswald de Andrade, mientras que en Chile adopta la disciplina de las virtudes basadas en la hospitalidad y la disponibilidad."

Se debe anotar que también existen otras formas de deriva aunque sus nombres sean otros: experiencia, morfología psicológica, travesía. No fueron ni arquitectos ni urbanistas, sino poetas, los que inventaron nombres para evocar civilizaciones en los trópicos y en los Andes: Utopialand es el resultado de la aventura brasileña de Blaise Cendrars en los míticos años veinte a través de un continente imbuido de esperanzas; mientras que la Amereida, una Eneida del sur, surge en 1965 de un proceso colectivo que deliberadamente prescinde de la autoría. En el texto descriptivo de Amereida realizado por la Escuela de Arquitectura y Diseño de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, se lee:

La lectura del texto nos adentra indistintamente en la pregunta permanente por el ser americano a partir del reconocimiento de la aparición de América vista como un hallazgo; desde el primer poema el encuentro con lo desconocido abre la posibilidad para comenzar a pensar el nuevo mundo tal un regalo, un don; su seña: la Cruz del Sur, la luz que remonta el horizonte y guía en el septentrion.

En la exposición también se habla del encuentro de Le Corbusier con Flavio de Carvalho en 1929, un encuentro que tampoco dió frutos, debido a que los esfuerzos del brasileño por introducir la sintaxis de la arquitectura moderna en São Paulo no llegaron a concretarse; sus proyectos no construidos refuerzan el estigma de “revolucionario romántico” que Le Corbusier le atribuyó. Sigue un camino opuesto a la “eficacia” de las directrices del maestro, porque Carvalho tenía otros paradigmas en mente, inspirado sobre todo en la lectura de Freud. La ciudad del siglo XX sería una extensión de la casa y estaría destinada al “hombre desnudo” (antropófago), libre de los conceptos del estilo de vida burgués, de la familia y de la propiedad. Esta propuesta se pone de manifiesto en su New Look (1956), un traje tropical masculino adecuado a la vida moderna en el trópico, que precede a la minifalda.

La nota de prensa continua:

Por motivos más complejos, cuya explicación no es pertinente aquí, Sudamérica se convierte en un laboratorio fértil de múltiples heterotopías o contra-modelos. Muchas de estas manifestaciones artísticas han sido consideradas tardías, incluso engañosas, hasta hace poco tiempo. Lejos de haber agotado su potencial, resurgen incluso para ensombrecer la mala conciencia de las narrativas eurocéntricas [...] A partir de la década del sesenta, la arquitectura representa una alternativa para canalizar aptitudes artísticas y las escuelas ofrecían una mezcla de ciencias humanas (filosóficas y antropológicas) que reemplazaba el enfoque técnico y militar asociado al arquitecto-ingeniero. Su manera flexible de concebir el territorio en términos culturales implicaba que el espacio podía ser abordado a través de la poiesis más que desde una agenda estrictamente funcionalista. Ciudad Abierta, en Valparaíso, traduce este mismo ímpetu por abarcar lo que la vida tiene de imprevisto. Hoy, aunque circunscrita a la experiencia universitaria, su legado representa de manera clara la idea de una utopía sin eco dentro de un sistema neoliberal que continúa resistiéndose a enfrentar su incapacidad para producir espacios habitables.

Mas info en Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. También puedes seguirlos en twitter a través de @museoreinasofia

exposiciones, agenda, arte, ciudad

related & share

1 comment

looking for something?


follow us!


we recommend

Screen shot 2010-09-20 at 11.52.47 am_medium

we tweeted this


categories


tag cloud


blogs we like