Rock Garden En Chandigarh, Dos Opuestos Que Se Atraen

Alejandro 8/07/10 - 21:01 1 comentario

La primera vez que oí hablar de Nek Chand y su fantástico jardín compuesto de desechos fue en un encuentro con mi sobrino Daniel Perera, intelectual y agitador social por naturaleza, cuando justamente venía de regreso de un viaje por la India y había quedado maravillado con esta obra colosal del reciclaje. Coincidió que justo por aquella época varios nos encontrábamos inmersos en el desarrollo de uno de los proyectos editoriales más interesantes que hemos desarrollado en Latinta: ReMateiral, Del Desecho a la Arquitectura. Le propuse entonces a Daniel que nos proporcionara información de primera mano sobre este legendario jardín, que muchos comparaban con la obra de Gaudí en el Park Güell de Barcelona por la composición con retazos de cerámica, el uso de la piedra y las formas inspiradas en la naturaleza. Mas allá de estas coincidencias formales, ambos proyectos buscaban un ideal urbano y quizás filosófico, que no llegaron exactamente hacia donde originalmente se dirigían pero que en ambos casos se convirtieron en iconos monumentales de trascendencia internacional.

En Barcelona, Gaudí proponía una urbanización al estilo Ciudad Jardín, el modelo urbano de Howard que tanta popularidad tuvo en el norte de Europa e incluso en muchas ciudades de España, en lo que entonces se conocía como la "montaña pelada", una colina ubicada al norte de la ciudad, con poca vegetación y fabulosas vistas sobre el litoral barcelonés. Pero el elevado costo de las parcelas de alta categoría y su lejanía al centro de la ciudad por aquel entonces, determinaron el fracaso del proyecto. Tras la Primera Guerra Mundial y la muerte del Conde Güell, promotor del proyecto, el Ayuntamiento de Barcelona adquirió los terrenos de esta urbanización y los convirtió en un parque abierto al público a partir de 1922. Hoy en día es de los pulmones verdes en el interior de la ciudad y uno de los monumentos más importantes del modernismo catalán.


Park Güell de Barcelona, Antoni Gaudi, 1906.

En Chandigarh el proceso fue un poco a la inversa. El jardín fue pensado como jardín desde un comienzo pero completamente al margen del planeamiento municipal, de la especulación inmobiliaria e incluso por fuera de los esquemas del propio Le Corbusier, quien se encargó del diseño urbano de Chandigarh hasta el último rincón. Bueno, excepto por el Rock Garden, que jamás imaginó que se llegara a convertir en un emblema de la dinámica ciudad. El racionalismo milimétrico y científico creado por Le Corbusier dibujó una ciuad con una trama urbana bien diferente a la de otras ciudades de la India, caracterizadas por calles sinuosas y trazados laberínticos, y que muy probablemente se alejaba de la manera en que años después los propios habitantes se apropiarían de su entorno urbano.


Plano urbanístico definitivo de la primera fase de Chandigargh hacia Mayo de 1952; que comprende viviendas y servicios para 150.000 habitantes y la Secretaría General. El Rock Garden de Nek Chand se ubica en el extremo norte de la ciudad.


Edificio del Secretariado de Chandigarh, en construcción.
Fotografía de James Burke

La construcción de la ciudad representaba el reto de reemplazar la capital del Punjab, región al norte de la India, ya que la antigua Lahore había sido cedida a Pakistan tras la división de 1947. Durante la década de 1950 se planificó una ciudad moderna y funcional, cuya construcción generó una gran cantidad de desechos industriales. Toda una oportunidad creativa en un país en donde parte de la población aún sigue encontrando su medio de subsistencia a partir del reciclaje de basura.


Suprema Corte de Chandigargh, Le Corbusier, 1958.
Fotografía de Gb. Pandey

Así que con la información aportada por la experiencia personal del viaje de Daniel en la Inida y nuestra ingenua comparación entre el Park Güell y el Rock Garden, nos sumergimos en el análisis de esta obra maestra del reciclaje que nos llevó a comparar otras dos facetas bien diferentes de la India de mediados de siglo pasado. La reciente independencia generó en el país claramente dos vertientes en lo referente al desarrollo urbano: por un lado una postura reformista a imágen y semejanza de los modelos europeos en boga, y por otro el rescate de las tradiciones más ancestrales del subcontinente. Ambas llegaron a dialogar, complementarse y servir de contrapunto una de la otra. El resultado de esta investigación lo recogió Daniela Sanjinés en su artículo Chandigarh, entre la utopía y el desecho, publicado en ReMaterial por pad editorial a finales del 2008, en donde quedó recogida la experiencia de Chand en cotraposición a la ciudad planificada de Le Corbusier:

"En 1951 Nek Chand, con su propia utopía en mente, llegó a Chandigarh como obrero para la construcción de la ciudad. Hacia finales de la década de 1950 ya se había convertido en Inspector de Carreteras y empezó a coleccionar los desechos de las obras que recorría, los cuales arrastraba a su casa en su bicicleta al acabar la jornada laboral para colocarlos en un pequeño jardín que estaba construyendo. Este jardín se fue levantando simultáneamente a la ciudad de Le Corbusier y rápidamente se fue llenando de esculturas hechas a partir de los desechos que generaba la construcción de la ciudad y en las que Chand trabajaba por las noches. Desde letrinas, bombillas y tubos rotos, hasta cristales, acero y escombros, forman parte de la obra de arte que clandestinamente construyó durante dieciocho años en una reserva forestal a las afueras de la ciudad.


Museo de Bellas Artes, Universidad de Punjab, Chandigarh
Fotografía de Shubh Singh
 

Sin embargo en 1972 la pequeña ciudad de la basura fue descubierta por las autoridades. El mundo del orden científico y el mundo de la basura se encontraron y, debido a la gran acogida que tuvo entre los ciudadanos, fue inaugurado el Rock Garden y hasta redimieron a Chand de sus labores en el Departamento de Obras Públicas para que se pudiera dedicar tiempo completo a la construcció de lo que hoy constituye 10 hectáreas de basura convertida en arte.

Mientras la ciudad funcional se sumergía en la modernidad, Chand construyó su propio Modulor de desechos, que crecía espontáneamente sin ninguna planeación previa. Los pequeños patios se conectaron entre sí, creando un trazado irregular que se asemejaba más a las tradiciones indias. Su obra parece un gran mosaico compuesto por diferentes materiales de desecho que forman animales, personas y pabellones que retoman elementos de la arquitectura india tradicional, tales como los arcos y bóvedas; así como pequeñas construcciones que asemejaban las robustas casas de tradición Mughal."

Lo cierto es que, a pesar de las aparentes diferencias entre el modelo racionalista de Le Corbusier y la expresión expontánea de Chand, ambas son la imágen de una misma moneda. El derecho y el revés de una ciudad que se alimenta a sí misma y refleja los impulsos que han marcado la historia de esta gran nación a lo largo de su historia reciente. Si bien Chandigarh se construyó sobre los vestigios de antiguos asentamientos y su planeamiento urbano rompió paradigmas en cuanto a la creación de un entorno urbano funcional; el Rock Garden se construye con los desechos de la construcción de esa ciudad y se convierte en un recordatorio perenne de la importancia de la apropiación aleatoria del epacio público por parte de sus habitantes.

India, Reciclaje, Parque

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1 comentario

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Alejandro on 10/07/10 - 00:20
Gracias a Maria Camila y Daniela Sanjinés, al equipo de btá, a Daniel Perera y a todos los colaboradores de Latinta por contrubuir en este fantástico proyecto.